domingo, 3 de julio de 2016

¿Han tenido uno de esos locos días?
Esos días en los que todos se complica y en los que el universo conspira en contra tuya y, por alguna extraña razón todos a tu alrededor comienzan a expresar su disgusto hacia ti
Pues hoy, hoy es uno de esos días para mi...

Justo unos días después de haber ingresado por fin a la facultad de mi elección (Filosofía y Letras) todos los problemas comenzaron de nuevo.
Era Sábado por la mañana cuando el resultado se hizo público, al principio creí que no había sido aceptada, no encontraba por ninguna fila mi número de estudiante entre en una crisis existencial, comenze a creer que mi vida estaba acabada, que mis padres me odiarían, y me regresarían a estudiar Tecnologías de nuevo, y cuando ya había derramado suficientes lagrimas como para llenar el estadio de la coliseo romana apareció, ahí estaba, esa corta cifra de solo seis dígitos se encontraba entre los tres últimos números mi cara debido ser todo un dilema. 
Al llegar mis padres ninguno recordó que era el día de la entrega de los resultados, solo mi hermana pequeña me había felicitado, pero claro, es comprensible que habiendo su otra hija ingresado a una escuela de medicina para ser cirujano no recordasen a su hermana gemela, entrando a una escuela de simples letras como la llaman ellos.
El problema no esta en que me hicieran sentir mal con su olvido, eso estaba bien, ya era un a costumbre, cumpleaños olvidados, días de graduaciones sin recordad, salidas sin ellos, todo, el problema fue que se molestaron en menospreciar mi logro del cual cabe decir que yo estaba orgullosa, ya difícil había sido ponerme frete a ellos y decirles que me iba a otra facultad para estudiar algo relacionado con humanidades y no con software y desarrollo de este en fin, todos aquellos que me conocían se pusieron en el mismo canal, me cuestionaban acerca de lo que quería hacer en mi vida, de las cosas que estaba planeando para mi futuro, y mis papas me pidieron guardar orden de silencio y seguir fingiendo que estaba aun en la carrera de tecnologías.
Nunca antes en mi vida me había sentido tan humillada, excepto aquella vez en la que mi primer novio me dijo que besaba para el asco.



Nunca subestimes el poder de tus padres...


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